¿Sabes quién es Kerl? Bueno... en nuestros días le llamamos Cupido. En la antigüedad le llamaban así, porque le consideraban un mal ser, que para reírse de la gente les lanzaba flechas, y éstos, acababan en el estado del enamoramiento. Sin poder respirar, comer o dormir sin pensar en la otra persona. Yo nunca he llegado a amar a nadie, es verdad que te he tenido aprecio, que me he pasado todo el día pensando en ti y por arte de magia más tarde te soñaba. Puede que hayas sido un tramo importante en mi vida. Pero la primavera aún no está en flor, tampoco tengo la necesidad de estar con nadie ahora. Quiero quererme. Conocerme. Saber quién soy y que quiero para mi. Y ya si eso, pensaré en alguien, mientras seguiré así. Triste no, en época de relax. Solo te deseo que nunca sientas por nadie el sentimiento que yo he sentido por ti, porque te aseguro que no te lo mereces. Pero sabes, encontraré a alguien, alguien que me valoré como merezco, que delante de sus amigos diga "Ella es esa chica, chicos", que me coja la mano por la calle y un largo etcétera. Y solo remarcar que es verdad que te quise, te quise porque llenabas un vacío interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario