sábado, 6 de abril de 2013

Fue un juego, pero dejo de serlo... Los juegos no hacen daño.

- Siento ser yo quién te diga la verdad...
- ¿Qué pasa? Me estas asustando.
- Dice que ya no le importas. Tiene otros planes y tú ya no estás en ellos. Ya te ha metido en el cajón del pasado.
- ¿Y?
- ¿Cómo que y?
- Me da igual. Todo me da igual ya. Todos os pensáis que yo sigo aquí esperando a que él vuelva a mi, o que toda mi vida estaré esperando. Y os equivocáis, ninguno de vosotros se ha dado cuenta que para mi él ya no es nada, y me alegro que para él al menos sea pasado. Pero si tanto quieres hablar,  dile que para mi no es ni pasado. Hace tiempo que le puse una cruz, y las palabras que diga ahora de mi no me afectarán en nada. ¿Ves está sonrisa? Ya nadie me la podrá quitar. Es mía, mía y de nadie más.

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