domingo, 29 de abril de 2012
tú y yo, ¿qué más podría pedir?
Necesito a un hombre real que me de lo que necesito; dulce atención, amor y ternura. Algo real, algo incondicional. Te lo digo a ti. Tal vez un hombre no es un hombre si el no cree que es lo suficiente hombre, para que te ame cuando estas bien, amarte para cuando estas equivocada, amarte cuando estás débil, amarte cuando estás fuerte, para llevarte a lo más alto cuando el mundo te hizo sentir que estabas abajo. Que te de lo último de él para demostrarte que tu eres lo primero, dándote consuelo cuando estas mal. Eso se da realmente cuando amas a alguien. Te lo digo a ti, porque tu eres un hombre de verdad. Haces sentirme tan fuerte, que se convierte en debilidad. Días largos, noches largas y apenas puedo dormir solo con escuchar tu nombre. Sentirte tan fuerte que te lleve a rendirte. Nunca supe de este sentimiento antes. Ahora espero que se mantenga, y no pido un para siempre, pido que no me falles. Estoy volando y no quiero bajar. Espero que mis alas no me fallen ahora. Siento que puedo tocar el cielo con la yema de mis dedos. Me arriesgaré a la caída, solo para sentir que es volar a tu lado. Sentirte tan perdida y no saberlo hasta que él te encontró. Buscando por todas partes, pero por fin lo ves ahora en una habitación llena de gente, y sentir que solo está él y tu, sin nadie más. Tener la cabeza en las nubes y los pies en la tierra.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario