lunes, 30 de abril de 2012
Mírame y dilo.
Un hombre cumplió 98 años, ganó la lotería y murió al día siguiente. Un perdón de la muerte, dos minutos demasiado tarde. ¿Irónico, no?. Es como la lluvia el día de tu boda. Es un boleto gratis cuando ya has pagado. Es el buen consejo que decidiste no tomar. Un atasco cuando ya llegas 30 minutos tarde. Un letrero de "No Fumar" en tu hora de descanso. Es como diez mil cucharas cuando lo único que necesitas es un cuchillo. Esperar algo imposible sin saber que es. Quererte en un punto medio, no lo suficiente para dejarte ir, no lo bastante para quedarme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario